Publié par Eduardo Mackenzie le 23 novembre 2020

Rasmussen es una de las pocas empresas de encuestas que no es de izquierda. Por eso aborda temas que la izquierda no quiere que la opinión pública conozca.

Rasmussen hace preguntas que otros no hacen. Así: “¿Qué tan probable es que los demócratas hayan robado votos o destruido las papeletas de voto a favor de Trump en varios estados para asegurar la victoria de Biden?”.

Los votantes respondieron y no como les habría gustado a los medios: el 30% de los demócratas dijo que sí, Joe Biden se robó las elecciones. El 39% de los independientes opinó lo mismo, así como el 75% de los republicanos, que creen que las elecciones fueron amañadas. Eso da un total del 47% de los estadounidenses.  Y esto, mientras los medios practican la censura como en ningún otro país desde el Muro de Berlín.

Primero, el New York Times afirmó que no hubo fraude. Todos los medios repitieron eso como loros. Cuando ya no pudieron defender esa mentira ante la avalancha de testimonios y videos, dijeron que el fraude no era masivo. Cuando el fraude resultó ser verdaderamente masivo, todos declararon, al unísono, que no había pruebas. Ahora que Rudy Giuliani, ex Fiscal general de los Estados Unidos durante la administración Reagan y ex alcalde de Nueva York, les explicó a esos incultos que una declaración jurada es una prueba, y que él tiene más de mil declaraciones juradas,  ellos dijeron que él estaba sudando durante su rueda de prensa.

Entonces Rasmussen preguntó a los votantes americanos (¿por qué los votantes y no todos los estadounidenses ?), si creen que Joe Biden se robó las elecciones (2). Supongo que usted entenderá que si los medios de información hubieran martillado día y noche, desde el 3 de noviembre, que las elecciones no fueron justas, esta cifra del 47% sería mucho más alta. Porque muchos estadounidenses sufren la influencia de los medios de comunicación aunque crean que no. La única forma de no dejarse manipular es cambiando de canal durante las noticias.

Supongo que ya saben a dónde voy : si los estadounidenses piensan que los demócratas se robaron las elecciones, eso significa que Joe Biden nunca será visto como un presidente legítimo, sino como un pato cojo. Senil y cojo. Kamala Harris aún más. Biden no tendrá autoridad moral. No será respetado, no atraerá respeto. Las potencias extranjeras tratarán con él, pero no lo tendrán en cuenta, ni tendrán en cuenta la autoridad de un país que ha abrazado y aceptado las prácticas de una república bananera.  Sin embargo, a los demócratas no les importa que la mitad del país piense que Biden se robó las elecciones. No les importa la legitimidad, lo que quieren es poder. El poder de imponer a las personas cómo deben vivir.

© Traduction de Eduardo Mackenzie (@eduardomackenz1) pour Dreuz.info.

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